Como en toda Espa√Īa, en Yunquera tambi√©n se ha sentido este verano 2020 como el m√°s extra√Īo en mucho tiempo, y no es para menos. La pandemia del COVID-19 lo ha cambiado todo, y aqu√≠, cuando acostumbramos a doblar la poblaci√≥n en los meses veraniegos, hemos notado la ausencia de visitantes y turistas, dispuestos a disfrutar de nuestras playas. Al final, conseguimos salvar un poco la temporada en el mes de agosto, con apenas algunas m√°s visitas que al principio del est√≠o. Sin embargo, hay algunas cosas que nunca cambian, cosas para las que los seres humanos parecemos programados gen√©ticamente; y entre ellas, se encuentra, por supuesto, el sexo.

Vaya por delante que no me considero un mojigato. De hecho, si preguntas en casa, o a mis colegas y conocidos, te dir√°n todo lo contrario, que llevo un tipo de vida liberal, y que en ocasiones incluso se me puede considerar un salido. Porque, no lo nieto, estoy verdaderamente enganchado a las webs xxx, y durante el confinamiento, esto no hizo m√°s que aumentar. Para m√≠, disfrutar del super porno es casi una necesidad, no conozco otra forma de ocio m√°s completa, aunque por supuesto tambi√©n disfruto de muchas otras. Porque lo m√≠o es gusto por el porno, no una adicci√≥n; s√≥lo que ese gusto es muy intenso, no lo voy a negar. Por eso, unido a algunas juergas bastante intensas que me he corrido, y de mi estilo de vida que es un secreto para muy pocos en la localidad, no se me puede acusar de ser un tipo antiguo ni de ideas arcaicas.

Sin embargo, tampoco me va mucho la insensatez, aunque pueda sonar contradictorio. Y la verdad, practicar sexo en una playa de Málaga, o de cualquier sitio, a plena luz del día y a una hora en la que todo el mundo puede verte, me parece una verdadera gilipollez. Y no sólo por razones morales, que me parecen las menos importantes aunque podríamos discutir su importancia; sino porque, contra todas las precauciones que debemos tomar en estos momentos, en las que la seguridad propia y ajena debería ser prioritaria, esto es saltarse a torera todas las consideraciones.

Admito que no creo que haya un solo habitante en Yunquera que no haya tenido en alg√ļn momento sexo en la playa, porque eso mola bastante, sobre todo cuando eres joven. Yo lo he hecho, todos mis colegas tambi√©n, y si no pregunto a mis familiares directos es porque no s√© con lo que me puedo encontrar, jeje. Pero claro, no ten√≠amos encima un virus que se propagaba con rapidez y llegaba al punto de amenazar la vida, ni se nos ocurr√≠a hacerlo a plena luz del d√≠a y, si lo hac√≠amos, nunca en un lugar donde acab√°ramos siendo un espect√°culo. ¬ŅSuena eso a mojigato o a pudoroso? Bueno, en eso se basa la convivencia, en respetar todo lo que nos haga disfrutar, sin joder con nuestras acciones a nadie m√°s; eso, sin hablar de que, en cualquier caso, tener sexo en p√ļblico es un delito tipificado, no nos olvidemos.

En fin, que llego a la conclusi√≥n de que, a pesar de que las circunstancias actuales son diferentes a todo lo que hemos conocido, a las personas nos siguen tirando las cosas de siempre. Hacemos las tonter√≠as de siempre, corremos los riesgos de siempre, y disfrutamos con los desaf√≠os de siempre‚Ķ m√°xime, como he dicho, si todo esto tiene que ver con el sexo. La especie humana avanza y evoluciona, pero en el fondo, seguimos siendo nosotros; y oye, seg√ļn mi punto de vista, tampoco est√° mal conservar nuestra esencia, aunque algunos descerebrados la recuerden para mandarse alguna que otra cagada.

Desde el a√Īo 2011, y gracias a un grupo de corredores noveles naturales de Yunquera, y tambi√©n a su club de senderismo, se organiza un evento que consigue aunar deporte y naturaleza en una actividad realmente √ļnica: se trata de la Pinsapo Trail, que se ha convertido en una de las carreras m√°s importante de toda Andaluc√≠a, a pesar de que la convocatoria de este a√Īo a√ļn est√© en el aire.

As√≠, muchos son los corredores tanto amateurs como profesionales que cada a√Īo se preparan para esta cita √ļnica, organizada en un para√≠so natural como es el Pinsapar de Yunquera, en plena sierra malague√Īa. Los bosques de pinsapo de la zona, junto a la belleza natura de sus monta√Īas y su entorno hace que casi ganar la carrera no sea lo m√°s importante, sino disfrutar del d√≠a, del lugar y de la reuni√≥n con gente que ama tanto el deporte como la naturaleza existente en todos sus alrededores.

El abeto espa√Īol (Abies pinsapo) es una especie arb√≥rea que sobrevivi√≥ a la √ļltima glaciaci√≥n. Un √°rbol elegante que crece hasta una altura de unos 25 m con una forma c√≥nica. Su crecimiento es denso y de un verde intenso, aunque ocasionalmente hay muestras de coloraci√≥n azul. Las ramas generalmente forman anillos alrededor del tronco. Las ra√≠ces que son gruesas y largas a veces son muy superficiales. El tronco es recto y cil√≠ndrico, pero en algunas ejemplares mayores la forma puede ser irregular, retorcida y retorcida con m√°s de un l√≠der. (Esto se debe al da√Īo del escarabajo). Las hojas tienen forma de aguja, r√≠gidas y algo afiladas, estas agujas viven hasta 15 a√Īos, la edad m√°xima entre todas las gimnospermas. Necesitan alta humedad y pendientes sombreadas o suelos que retengan una cierta cantidad de agua. Estos √°rboles tienen ambos sexos en el mismo individuo.

Hay tres grandes masas forestales de esta especie en la Península Ibérica, todas en Andalucía, que son:

  • Parque Natural Sierra de Grazalema:  ocupando unas 500 hect√°reas, formando un solo bosque en la Sierra del Pinar entre Grazalema y Benamahoma.
  • Parque Natural Sierra de las Nieves:  ocupando una gran √°rea de aproximadamente 3.000 hect√°reas, tanto en peque√Īos grupos concentrados como distribuidos m√°s abiertamente con una mezcla de otras especies. Se est√°n expandiendo bien entre los municipios de Parauta, Ronda, El Burgo, Yunquera y Tolox.
  • Parque Natural Los Reales de Sierra Bermeja:  ocupando unos 70 acres en Los Reales, entre Estepona y Jubrique / Genalguacil

El Abies pinsapo est√° protegido a trav√©s de leyes y reglamentos ambientales de √°reas naturales protegidas de Andaluc√≠a, directivas europeas y recientemente al ser considerado como Reserva de la Biosfera.

Por la¬†carretera A-366¬†en direcci√≥n a Ronda se puede visitar el pueblo de Yunquera, una poblaci√≥n de poco m√°s de 3.000 habitantes, en el coraz√≥n de la¬†Sierra de las Nieves, una ¬ęReserva de la Biosfera¬Ľ: una actualizaci√≥n del t√≠tulo de ¬ęparque natural¬Ľ, utilizada para otras grandes extensiones de tierra, aparte de una mayor explotaci√≥n para la recreaci√≥n.¬†El t√≠tulo indica el reconocimiento internacional de la singularidad de la biodiversidad de la regi√≥n y los esfuerzos en marcha para conservarla y administrarla con fines recreativos.¬†Es la ciudad m√°s alta de la provincia de M√°laga.

Hay exactamente un viaje de una hora desde La Cala de Mijas, con una subida sinuosa por una carretera en excelentes condiciones, puro placer en buenas condiciones.¬†Durante la mayor parte del a√Īo, a 2000 pies, el clima es agradable, aunque puede llover y nevar en invierno. La ciudad es bastante aut√≥noma, con tiendas que venden todo lo que uno puede necesitar, lo que reduce el requisito de aventurarse treinta kil√≥metros cuesta abajo para Co√≠n para suministrar lo que falta localmente. Las vistas de los picos circundantes y hacia el mar, a treinta millas de distancia, son espectaculares. Co√≠n y Alhaurin aparecen en el contexto de la Sierra de Mijas como una mancha blanca en el paisaje distante.

Adentrándonos en la ciudad, encontramos la iglesia parroquial del siglo XVI de la Virgen de la Encarnación, abierta a los visitantes. En la iglesia está enterrado un seminarista, proveniente de la ciudad, Juan Duarte , martirizado en noviembre de 1936 durante la Guerra Civil, torturado, empapado en gasolina y quemado vivo, una de las decenas de víctimas entre los fieles honrados por la iglesia católica en 2007 en la Ceremonia de beatificación en Tarragona.